Cómo cultivar Capuchina
Tropaeolum majus
En jardines templados o libres de heladas, las capuchinas persisten como perennes perennifolias o semi-perennifolias, cayendo sobre muros, taludes y vallas año tras año. No necesitan alimentación — el suelo pobre da las mejores flores. Poda drástica a finales del invierno si el crecimiento se vuelve larguirucho, y nuevos brotes aparecen rápidamente. Hojas, flores y vainas verdes comestibles ofrecen una cosecha picante casi todo el año. Sigue atrayendo pulgón negro, lo que la convierte en una valiosa planta compañera junto a hortalizas.
Ciclo anual
Cuidados esenciales
No abonar — el suelo pobre produce más flores. El suelo rico produce solo hojas.
Vigilar
- Pulgón negro (usar como cultivo trampa)
- Orugas de la mariposa de la col
- Oídio a finales del verano
Plantas compañeras
Judías, Árboles frutales, Tomates, Rosas
Seguridad para mascotas
Requisitos de cuidado
Luz
Pleno sol a sombra ligera
Florece mejor a pleno sol pero tolera sombra ligera. Más sombra significa más follaje, menos flores.
Riego
Riego ligero — tolerante a la sequía
Regar poco y con poca frecuencia una vez establecida. Tolerante a la sequía. El exceso de riego favorece el follaje sobre las flores.
Fertilización
Sin abono — suelo pobre preferido
No abonar. Las capuchinas florecen mejor en suelo pobre y magro. Cualquier fertilizante desvía energía a la producción de hojas.
Poda
Poda severa en febrero, eliminar flores marchitas en verano
Podar drásticamente a 10-15 cm a finales del invierno. Eliminar tallos larguiruchos o dañados por heladas en cualquier momento.
Consejos de cultivo
Pasar hambre para las flores
Nunca alimentar las capuchinas perennes. El suelo pobre y bien drenado produce masas de flores; el suelo rico da solo hojas.
Poda severa a finales del invierno
Cortar todo el crecimiento a 10-15 cm en febrero. Los nuevos brotes aparecen en pocas semanas y la planta se mantiene compacta.
Usar como acolchado vivo
Dejar que los tallos rastreros cubran el suelo desnudo bajo los árboles frutales o a lo largo de las vallas — suprimen las malas hierbas y atraen los pulgones lejos de los cultivos.
Plagas y enfermedades
Plaga Pulgón negro de la judía
Identificación: Colonias densas de pulgones negros en tallos, hojas y capullos florales, melaza pegajosa, fumagina
- Aplastar colonias a mano o eliminar con agua
- Fomentar mariquitas, crisopas y sírfidos
- Retirar brotes muy infestados
- Pulverización de contacto a base de piretro (raramente necesaria en un cultivo trampa)
Plaga Orugas de la mariposa de la col
Identificación: Grandes agujeros irregulares en las hojas, orugas verde-amarillas con marcas negras
- Recoger orugas y huevos a mano
- Aceptar algo de daño — las capuchinas perennes se recuperan rápidamente
- Raramente justificado en plantas ornamentales
Enfermedad Oídio Erysiphe cruciferarum
Síntomas: Capa blanca polvorienta en las hojas, especialmente a finales del verano. Las hojas amarillean y se deforman.
Tratamiento: Retirar las hojas gravemente afectadas. Mejorar la circulación de aire. Podar el crecimiento denso.
Prevención: Espaciar bien las plantas. Evitar el estrés por sequía. Cultivar a pleno sol con buena circulación de aire.
Espaciado y plantación
| Separación entre plantas | 45 cm |
| Separación entre filas | 60 cm |
| Altura en madurez | 60 cm |
| Envergadura en madurez | 200 cm |