Cómo cultivar Jazmín naranja
Murraya paniculata
Cultiva el jazmín naranja a pleno sol o con sombra ligera, en suelo fértil y bien drenado. Riega con regularidad mientras sea joven, abona en primavera y poda después de la floración para mantener una forma densa. Protégelo de las heladas en climas fríos.
Ciclo anual
Cuidados esenciales
Abona con un fertilizante equilibrado en primavera y de nuevo después de una floración abundante.
Requisitos de cuidado
Luz
Pleno sol a sombra parcial ligera
Proporciona al jazmín naranja al menos seis horas de sol directo para obtener un crecimiento denso y muchas flores. Tolera algo de sombra por la tarde en climas cálidos, pero la sombra intensa reduce la floración y produce una forma rala.
Riego
Humedad moderada y regular
Riega profundamente cuando se sequen los primeros centímetros del suelo, especialmente durante los dos primeros años y con tiempo caluroso. Los arbustos establecidos toleran períodos secos cortos, pero evita tanto la sequía prolongada como el encharcamiento.
Fertilización
Abono equilibrado en primavera
Aplica un fertilizante equilibrado de liberación lenta en primavera, cuando empiece el crecimiento nuevo. Una segunda aplicación ligera después de la floración puede favorecer el crecimiento, pero evita el exceso de nitrógeno.
Poda
Dar forma después de la floración
Poda después de la floración principal para mantener una silueta densa y elimina las ramas dañadas o cruzadas. Es preferible podar ligeramente con regularidad que hacer cortes severos en la madera vieja.
Espaciado
Separar unos 150 cm
Deja unos 150 cm entre arbustos para ejemplares informales o setos. Reserva más espacio si quieres que alcance toda su extensión sin recortes frecuentes.
Soporte
No necesita soporte habitual
Un jazmín naranja sano forma un arbusto autosuficiente y normalmente no necesita estacas. Protege las plantas jóvenes del viento fuerte mientras establecen sus raíces.