Cómo cultivar Cenizo
Leucophyllum frutescens
El cenizo es un arbusto de hoja perenne robusto y resistente a la sequía, nativo del desierto de Chihuahua. Plántalo en pleno sol con suelo de drenaje rápido y pobre. Riega con moderación una vez establecido. Los períodos de floración siguen a las lluvias veraniegas o subidas de humedad. Poda ligeramente a finales de invierno para mantener una forma ordenada.
Ciclo anual
Cuidados esenciales
Rara vez o nunca. El cenizo prospera en suelos pobres y de bajo contenido en nutrientes. Si el crecimiento es muy lento, aplica un fertilizante equilibrado ligero solo a principios de primavera.
Vigilar
- Podredumbre de raíces (riego excesivo o drenaje deficiente)
- Pulgones en los brotes nuevos
- Podredumbre del algodón en suelos encharcados
Requisitos de cuidado
Luz
Pleno sol — más de 6 horas diarias; sin sombra
El cenizo requiere pleno sol para florecer bien. Incluso la sombra ligera provoca un crecimiento desigual y escasa floración. Los aspectos orientados al sur o al oeste en climas más cálidos son ideales.
Riego
Muy bajo — tolerante a la sequía una vez establecido
Riega profundamente pero con poca frecuencia durante el establecimiento (primeras 1–2 temporadas). Una vez establecido, el cenizo necesita poca o ninguna irrigación suplementaria. El riego excesivo causa podredumbre fatal de las raíces.
Fertilización
Evitar; prospera en suelo pobre
No abonar de forma rutinaria. El exceso de nitrógeno produce abundante follaje a expensas de las flores. Un abono equilibrado ligero a principios de primavera es aceptable solo si el crecimiento es muy pobre.
Poda
Forma ligera a finales de invierno; evitar la madera vieja
Poda ligeramente a finales de invierno antes de que comience el nuevo crecimiento. Retira los tallos cruzados o muertos. No corte en la madera vieja — la planta puede no recuperarse. Evita la poda en otoño.
Suelo
Drenaje rápido, alcalino, pobre
Prospera en suelos rocosos, gravosos o arenosos alcalinos. No tolera la arcilla pesada ni los sitios con mal drenaje. No necesita suelo enmendado — el suelo pobre fomenta la floración.