Cómo cultivar Valeriana
Valeriana officinalis
La valeriana es una planta perenne vigorosa y completamente resistente que prospera en la mayoría de los suelos con mínimo cuidado. Proporcione un sitio razonablemente húmedo y bien drenado al sol o semisombra. Los tallos altos pueden necesitar soporte en lugares expuestos. Elimine las flores marchitas con diligencia para evitar la autosembra. Corte hasta el suelo en otoño.
Ciclo anual
Cuidados esenciales
Raramente necesita abono. Un fertilizante equilibrado ligero en primavera es suficiente. Las plantas sobrealimentadas producen crecimiento exuberante pero menos flores.
Vigilar
- Pulgones
- Oídio
- Autosembra (puede volverse invasora)
Plantas compañeras
Tomates, Brásicas, Rosas
Seguridad para mascotas
Requisitos de cuidado
Luz
Sol pleno a semisombra
Tolera diversas condiciones de luz. Florece mejor al sol pero tolera bien la semisombra, especialmente en climas más cálidos.
Riego
Moderado; mantener el suelo húmedo pero bien drenado
Regar regularmente durante el establecimiento y los períodos secos. Una vez establecida, es bastante tolerante a la sequía.
Fertilización
Raramente necesario; abono ligero en primavera en suelos pobres
Aplicar un fertilizante equilibrado ligero en primavera sólo en suelos muy pobres.
Poda
Eliminar flores para evitar autosembra; cortar en otoño
Retirar las flores antes de que maduren las semillas. Cortar todos los tallos al suelo tras las primeras heladas de otoño.
Espaciado
60–90 cm de distancia
Espaciar 75 cm para permitir la expansión en la madurez y una buena circulación de aire.
Soporte
Tutor en lugares expuestos
Los tallos pueden alcanzar 150 cm. Apoyar con cañas en sitios ventosos.
Espaciado y plantación
| Separación entre plantas | 75 cm |
| Separación entre filas | 90 cm |
| Altura en madurez | 150 cm |
| Envergadura en madurez | 60 cm |