Cómo cultivar Persian Ironwood
Parrotia persica
El hierro persa es un espécimen excepcional para las cuatro estaciones. Pequeñas flores carmesí aparecen a finales de invierno en ramas desnudas, antes del follaje verde fresco. En otoño el follaje ofrece uno de los espectáculos de color más impresionantes del jardín: naranja, rojo, escarlata y púrpura al mismo tiempo. En árboles maduros la corteza se desprende revelando un mosaico de gris, verde y crema. Plante en cualquier suelo bien drenado en pleno sol a semisombra. Cuidado mínimo una vez establecido.
Ciclo anual
Cuidados esenciales
Raramente necesita abono en suelo de jardín promedio. Un ligero acolchado de compost en primavera suele ser suficiente.
Vigilar
- Generalmente sin problemas
- Mancha coralina en madera muerta
Plantas compañeras
Eléboro, Campanillas de invierno, Ciclamen, Epimedium
Requisitos de cuidado
Luz
Pleno sol a semisombra
Mejor color otoñal y desarrollo de corteza a pleno sol. Tolera bien la semisombra.
Riego
Moderado; tolerante a la sequía una vez establecido
Riega regularmente los primeros dos años. Los árboles establecidos raramente necesitan riego suplementario.
Poda
Mínima; solo a finales de invierno
Elimine ramas muertas o dañadas a finales de invierno. La poda mínima preserva el hábito natural multitallo.
Acolchado
Acolchado anual de primavera
Aplica una capa de 5–7 cm de compost bien descompuesto alrededor de la zona de raíces en primavera.
Consejos de cultivo
Flores invernales
Las pequeñas flores carmesí aparecen a finales de invierno en tallos desnudos antes de las hojas — un hermoso detalle que a menudo pasa desapercibido. Plante donde puedan verse de cerca.
Posición para el color otoñal
El color otoñal es más intenso a pleno sol con suelo bien drenado. En suelos calizos el espectáculo es igualmente bueno. Evita la arcilla pesada.
La paciencia es recompensada
El hierro persa crece lentamente — 20–30 cm al año. La corteza ornamental y el hábito multitallo mejoran dramáticamente con la edad.