Cómo cultivar Henna
Lawsonia inermis
La henna prospera a pleno sol, en suelo bien drenado y con calor — no tolera las heladas. Plantar en primavera cuando las temperaturas se mantengan por encima de 15°C. Regar moderadamente y abonar en primavera y principios de verano. Flores blancas-rosadas perfumadas aparecen en verano. Recortar después de la floración para mantener una forma ordenada; tolera poda severa. En climas frescos, cultivar en una maceta grande y llevar al interior para el invierno.
Ciclo anual
Cuidados esenciales
En primavera y principios de verano con un fertilizante equilibrado. Evitar el exceso de abono que reduce la calidad tintórea de las hojas.
Vigilar
- Cochinillas
- Ácaros en condiciones cálidas y secas
- Pudrición de raíces en suelo encharcado
Plantas compañeras
Hibisco, Buganvilia, Plumbago
Requisitos de cuidado
Luz
Pleno sol; al menos 6 horas de sol directo al día
Requiere pleno sol para un crecimiento vigoroso y floración. Tolera la semisombra pero el crecimiento será más lento y la floración reducida.
Riego
Moderado; tolerante a la sequía una vez establecido
Regar regularmente cuando es joven y en períodos secos. Una vez establecido, tolera bien las condiciones secas. Evitar el encharcamiento.
Fertilización
Abono equilibrado en primavera y principios de verano
Aplicar un fertilizante equilibrado en primavera y de nuevo a principios de verano. Evitar exceso de nitrógeno que reduce la calidad tintórea de las hojas.
Poda
Después de la floración; tolera poda severa
Recortar para dar forma tras la floración estival. Tolera poda severa para rejuvenecer plantas viejas o desarrolladas.
Espaciado
1,5–2 m de separación
Espaciar las plantas 1,5–2 m para un arbusto informal. Plantar a 60–90 cm para un seto formal.